No pretendo que te desvelen las ansias de verme, no quiero que te acerques aunque yo también lo desee. No pretendo atribuirte mis mañas y caprichos ni hacerte el único culpable de mis enojos. No
quiero sentir que no tenemos nada en común, que lo que diga el resto de la
gente a quién le importa, si sabemos que para nosotros no habría lugar más
hermoso ni segundos mejores invertidos que los que pasan estando juntos. No
quiero remontarme al cómo, ni al cuando que de esto ya no hay nadie que pueda
decirlo con palabras mejores que las tuyas. No me puedo dar el lujo de
desperdiciar cada cosa que me dicen tus caricias, no me interesa ahorrarme
cada beso, empeñar ilusiones sin devoluciones, que de esto ya no hay nadie
que pueda decirlo con miradas más sinceras que las tuyas. Aunque no me digas
nada, aunque yo no diga nada sabemos bien que es lo que pasa. No pretendo
seducirte con palabras mediocres porque no hace falta que lo escriba y describa
adornando oraciones, diciéndolo de mil formas diferentes, de un lado a otro,
gritándolo a quien de verdad no le importa. Sabemos que a nosotros sí.
Cuando no quieras sentir.
domingo, 21 de julio de 2013
sábado, 20 de julio de 2013
Hoy no quiero que seas lo que siempre imaginé. No
quiero que aparezcas, justo cuando más lo necesito. Hoy quiero sorpresas.
Hoy no quiero la promesa, de mil primaveras a mi lado ni quiero que me jures,
que vas a quedarte conmigo. Me basta con que estés hoy, me basta con que
duermas hoy conmigo. Hoy no quiero ni la certeza de que no habrá abandonos.
No me importan ni tu pasado, ni tus incertidumbres. Hoy es tiempo de
ponerle ladrillos a nuestro muro. Hoy es tiempo infinito, hoy es tiempo que
reinventamos juntos, hoy es hora de caminar a la par. Me basta, creeme
que (por ahora) me basta, con que duermas hoy conmigo.
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