Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando puertas. Cerrando capítulos. Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruír recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andás por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Es salud mental, amor por vos mismo desprender lo que ya no está en tu vida.
Cuando no quieras sentir.
jueves, 29 de septiembre de 2011
jueves, 22 de septiembre de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Hay días malos, donde el amanecer a pesar de ser maravilloso, se ve gris. Y odio que se sepa de mis días malos, no son los que quiero que se conozcan. ¿Qué diablos pasa con mis días buenos? Si son muchos, ¿por qué no aparecen cuando más los necesito? En los días malos hay un cúmulo de cosas negativas que se acumulan y empiezas a recordar todos esos momentos infelices de tu vida, siempre son muchos, y quien no tenga esta mala suerte, le aplaudo.
· La tranquilidad que se siente sólo cuando superamos aquello que pensamos o imaginábamos imposible.
· La tranquilidad que se siente sólo cuando superamos aquello que pensamos o imaginábamos imposible.
Puede que sea la única persona sin sentido en este círculo de errores. O el patito feo que nunca llegará a ser cisne. Aunque puede que las personas que viven cuentos sean los únicos sin sentidos, y que la insignificancia que tienen delante con mi forma sea la única historia propiamente conocida.
Que esté vacía por dentro no significa que todo me dé igual, tampoco que me importe algo. Pero el simple hecho de no servir para nada es lo que me da pie a envidiar a los que sirven para algo.
Escondí mi corazón en las entrañas que sobresaltaban a cada paso, y aquella fábrica de sentimientos desapareció. Lo cual no desemboca en nada fuera de lo extraño. Quizás sea la única que piensa en las pequeñas cosas y que puede pasar meses analizando un simple día. La que sin querer sentirlo se preocupa por todo lo que pase alrededor, pero a la que nadie le preocupa. La que no para de planear cada palabra para no causar daños colaterales en su mente.
Puede que la única realeza que exista sea el patito en medio de un mundo lleno de cisnes.
Que esté vacía por dentro no significa que todo me dé igual, tampoco que me importe algo. Pero el simple hecho de no servir para nada es lo que me da pie a envidiar a los que sirven para algo.
Escondí mi corazón en las entrañas que sobresaltaban a cada paso, y aquella fábrica de sentimientos desapareció. Lo cual no desemboca en nada fuera de lo extraño. Quizás sea la única que piensa en las pequeñas cosas y que puede pasar meses analizando un simple día. La que sin querer sentirlo se preocupa por todo lo que pase alrededor, pero a la que nadie le preocupa. La que no para de planear cada palabra para no causar daños colaterales en su mente.
Puede que la única realeza que exista sea el patito en medio de un mundo lleno de cisnes.
miércoles, 17 de agosto de 2011
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