Cuando no quieras sentir.
sábado, 20 de julio de 2013
Hoy no quiero que seas lo que siempre imaginé. No
quiero que aparezcas, justo cuando más lo necesito. Hoy quiero sorpresas.
Hoy no quiero la promesa, de mil primaveras a mi lado ni quiero que me jures,
que vas a quedarte conmigo. Me basta con que estés hoy, me basta con que
duermas hoy conmigo. Hoy no quiero ni la certeza de que no habrá abandonos.
No me importan ni tu pasado, ni tus incertidumbres. Hoy es tiempo de
ponerle ladrillos a nuestro muro. Hoy es tiempo infinito, hoy es tiempo que
reinventamos juntos, hoy es hora de caminar a la par. Me basta, creeme
que (por ahora) me basta, con que duermas hoy conmigo.
miércoles, 10 de julio de 2013
lunes, 8 de julio de 2013
Hoy es de esos días en que no quiero saber nada, donde me gustaría que mi cerebro no fuera mas que una hoja de papel envuelta en llamas. Es de esos que no me cierra nada, que nada encaja en ningún lado, lo que menos me cierra es este cuerpo mutado bajo mi camiseta, cuando sentís que no sos vos y no existe nada que pueda traerte de regreso y ahí estás, flotando, volando en tus pensamientos pero ninguno tiene un completo final, ninguno busca agradar solo agrandar el pequeño malestar.
Te molesta, todo se resume a una infinita incertidumbre que come y carcome todo lo que adelante se le pone, te derrumba, te asusta y en la cama me quedo porque tengo miedo que bajo mis pies el suelo se derrita.
Es increíble, como la tinta sale de esta lapicera, se extiende tan rápido como el veneno en este cuerpo. Mi sangre corre y recorre cada rincón del corazón haciéndolo deforme, desconforme siempre quedo cuando al estar así siempre caigo en el mismo agujero.
El pasado ya pasó el corazón ya se curó ¿O no? lamentar estando vivo es lo mismo que caminar sobre un vidrio molido, tan doloroso y agonizante. Abrí los ojos, verás que no todo está tan fuera de lugar como parece estar, que tu vida es la misma, tu familia es la misma, tu barrio, tu casa, tu cama, está todo a la vista. Vos y yo sabemos que sabes hacer las cosas bien. ¿Qué? ¿Que quién soy me estás preguntando?, soy tu conciencia, ya lo sabes. La que te acompaña siempre, ayudándote a escribir todas estas paranoias.
Es increíble, como la tinta sale de esta lapicera, se extiende tan rápido como el veneno en este cuerpo. Mi sangre corre y recorre cada rincón del corazón haciéndolo deforme, desconforme siempre quedo cuando al estar así siempre caigo en el mismo agujero.
El pasado ya pasó el corazón ya se curó ¿O no? lamentar estando vivo es lo mismo que caminar sobre un vidrio molido, tan doloroso y agonizante. Abrí los ojos, verás que no todo está tan fuera de lugar como parece estar, que tu vida es la misma, tu familia es la misma, tu barrio, tu casa, tu cama, está todo a la vista. Vos y yo sabemos que sabes hacer las cosas bien. ¿Qué? ¿Que quién soy me estás preguntando?, soy tu conciencia, ya lo sabes. La que te acompaña siempre, ayudándote a escribir todas estas paranoias.
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